Manuel Rosendo FernándezLic. en PsicologíaM.P. 48254
Vías de tren que se pierden entre las montañas
← Motivos de consulta

Hiciste lo más difícil. Ahora, que la vida vuelva a entusiasmarte.

Después del tratamiento

Cómo se vive

Hiciste una internación, después un centro de día o un ambulatorio, y hoy estás en otro lugar. Te hiciste cargo de lo que te pasaba, y se nota. Ahora estás pensando en bajar la intensidad del tratamiento, pero sin descuidarte.

Te va bien, y aun así hay momentos que todavía pesan o incomodan. Un asado con alcohol en la mesa, un cumpleaños, una discusión, un domingo largo. Volver a trabajar, ordenar la plata, que tu familia termine de confiar.

Y a veces, sin consumo, aparece algo que no esperabas: un cansancio, una tristeza, un aburrimiento. Todo está bien, todo es correcto, pero la vida parece girar alrededor de lo que no hacés, y cuesta conectar con lo que sí.

Lo que aparece cuando el consumo se va

El consumo venía cumpliendo una función: calmaba, tapaba, animaba. Y muchas veces traía intensidad: adrenalina, vértigo, emociones fuertes. Cuando se va, la vida sana puede sentirse chata, como si le faltara volumen.

No es una señal de que algo salió mal. Es el momento de trabajar lo que el tratamiento intensivo no llegó a tocar: la historia de cada uno, los vínculos y, sobre todo, qué te mueve hoy.

Lo que lograste merece un espacio que lo cuide, y una vida que vuelva a entusiasmarte.

Un proceso que se construye entre dos

Lic. Manuel Rosendo Fernández, psicólogo

Cada persona llega con una historia distinta y una forma particular de afrontar la vida. Por eso no creo en una terapia que obligue a todos a seguir el mismo camino.

Partimos de lo que hoy te preocupa, pero también de aquello que quizás todavía no pudo ser pensado o dicho.

Lic. Manuel Rosendo FernándezMat. 48254

Para que hablar no sea solo un desahogo, sino la oportunidad de hacer algo distinto con eso.

Más sobre mi recorrido →

Cómo lo trabajamos

Partimos de lo que ya construiste: lo que aprendiste en el tratamiento sigue siendo tuyo. Si estás de acuerdo, me comunico con el equipo que te acompañó para darle continuidad.

El foco está en lo que viene. Qué te entusiasma, qué te gustaría hacer, qué dejaste en pausa. Cómo encontrar intensidad sin que sea a costa tuya. Cómo atravesar el aburrimiento, la frustración o el enojo sin que la única salida conocida vuelva a aparecer en el horizonte.

Y también lo que quedó pendiente: los vínculos que se dañaron, la confianza con tu familia, la forma de decir que no. Con el tiempo, los encuentros se espacian.

No se trata solo de no consumir. Se trata de armar una vida que valga la pena.

Cuando aparecen los permitidos

A veces, después de un tiempo, aparece algún permitido: una cerveza en un asado, "total ya estoy bien", "por una vez no pasa nada". Y algo hace ruido.

Es un tema para hablar sin vergüenza y sin sermones. Entender qué hay detrás de ese permitido, qué está buscando y qué te dice ese ruido es parte del trabajo. Y si en algún momento hiciera falta volver a un tratamiento más intensivo, lo hablamos con claridad.

Quizás sea momento de consultar si…

  • estás terminando una internación o un centro de día y querés bajar la intensidad sin descuidarte.
  • tuviste el alta y no querés quedarte sin un espacio.
  • la vida sin consumo se te volvió chata o aburrida.
  • sentís un vacío o un desánimo que antes tapaba el consumo.
  • empezaste a darte algún permitido y te hace ruido.
  • tu familia todavía desconfía y eso te pesa.
  • querés entender qué te llevó al consumo y qué te mueve hoy.

Importante: si estás atravesando una crisis o un riesgo inmediato, llamá al 107 o al 911. La línea 141 de SEDRONAR atiende las 24 horas, en forma gratuita, en todo el país.

Preguntas frecuentes

¿Necesito que me derive mi equipo?

No hace falta, podés escribirme directamente. Si estás de acuerdo, me comunico con el equipo que te acompañó para darle continuidad a lo que trabajaron.

¿Vamos a hablar solo del consumo?

No. El foco está en tu vida: tus vínculos, tu trabajo, lo que te entusiasma y lo que querés construir. El consumo aparece cuando hace falta, no como único tema.

Me di algún permitido, ¿es un problema?

Vale la pena hablarlo, sin culpa y sin sermones. Lo importante es entender qué hay detrás y qué te dice el ruido que te hace. Si hiciera falta un tratamiento más intensivo, lo vemos juntos.

¿Cada cuánto son las sesiones?

Al principio, habitualmente una vez por semana. Cuando lo logrado se sostiene, los encuentros se espacian.

¿Puede participar mi familia?

Sí, en algunos encuentros puntuales, si es útil para vos. Tu espacio individual sigue siendo tuyo.

¿Es online?

Sí. Las sesiones son por videollamada o solo audio, desde cualquier lugar del país.

Modalidades

Modalidades de atención

Sesiones de 50 minutos, habitualmente semanales.

Podés escribirme

Contame en pocas palabras qué te trae y coordinamos una primera entrevista.

Contactarse por WhatsApp